¿Qué nos enseña sobre feminismo «Por 13 razones»?

Para aquellos que no conozcáis la serie: está basada en el libro del mismo título (13 reasons why, en inglés, en el original) de Jay Asher. Concretamente, la primera temporada está basada en el libro. Las tres siguientes son secuelas.

¿De qué trata Por 13 razones?

El libro y la primera temporada nos cuentan la historia de Hannah Baker, una alumna del instituto Liberty High que se ha suicidado y que ha dejado grabadas trece cintas explicando en cada una de ellas los distintos motivos que la han llevado a tomar esa decisión. Sí, duro. Cada cinta va dirigida a una persona en concreto y la intención de Hannah es que sus compañeros se las pasen hasta que todas las personas implicadas las hayan escuchado.

Hasta aquí tenemos un drama adolescente -o más bien una tragedia- con bullying y abuso sexual. El libro está bien, pero para mí la serie está mucho mejor. Es cierto que no sigue fielmente la historia original, pero ahonda en la complejidad de los personajes y de las relaciones interpersonales de una forma que el libro sólo insinúa.

Y… ¿es feminista?

Sí. Todo el libro tiene una perspectiva de género desde la que se analizan situaciones por las que cualquier chica ha pasado o puede llegar a pasar, que se reflejan muy bien en la serie: el ser etiquetada como puta y «fácil» por haber mantenido relaciones (mientras que al chico se lo alaba), el ser tocada en espacios públicos sin consentimiento, el ser acosada, el ser abusada, el ser violada. El proceso de victimización que se sufre tras una agresión cuando la declaración es puesta en duda o el culpable no es considerado como tal.

Reparto de Por 13 razones en los MTV Awards 2018. Foto de Nicole Alexander. La imagen está bajo licencia Creative Commons 3.0 y no se han realizado cambios.

La serie va aumentando en intensidad dramática con cada temporada, pasando del drama al domestic noir y finalmente al thriller psicológico, con algunos capítulos que casi llegan al terror (como el capítulo de la acampada de la temporada final). Cada vez se hace más dura y más adulta, pero también las reivindicaciones feministas por parte de los personajes son más evidentes, llegando a hablar abiertamente sobre patriarcado y cultura de la violación.

¿Merece la pena?

Sólo por todo lo anterior, creo que ya merece la pena verla, pero es que además es inclusiva y hace constante crítica al racismo y la homofobia.

Por otra parte, toca otros temas como las adicciones a sustancias, la violencia o la enfermedad mental, con un reparto más que aceptable, destacando a Kate Walsh, que interpreta a la madre de Hannah, y a Brandon Flynn.

¿Os animáis?

Sandra Iglesias Rodríguez

Psicóloga y orientadora profesional de formación. Escritora de vocación. Aquí encontrarás información y debate sobre todo lo que tenga que ver con el mundo del empleo y con la igualdad de género.

Sandra Iglesias
Psicóloga y orientadora profesional de formación. Escritora de vocación. Aquí encontrarás información y debate sobre todo lo que tenga que ver con el mundo del empleo y con la igualdad de género.
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