Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago

Ensayo sobre la ceguera (en portugués, en el original, idioma en el que tuve el placer de leerla, Ensaio sobre a cegueira) es una obra de José Saramago de 1995, previa a recibir el Nobel de Literatura en 1998.

Mis errores antes de leer Ensayo sobre la ceguera

Primero: Realmente llegué a pensar que se trataba de un ensayo.

Cuando me la regalaron (ojalá todos los souvenirs fueran libros), me quedé un tanto decepcionada. Nunca había leído a Saramago -¿qué he estado haciendo hasta ahora? no lo sé- y el título no me inspiró gran cosa. El prólogo me quitó de este error, pero me generó un malestar peor cuando leí que uno de los personajes era designado como “la mujer del médico”.

Segundo error: historia narrada con lenguaje sexista.

Ya estamos, pensé, categorizando a las mujeres en función de con quién se han casado. Pero no. De nuevo me confundía. Sin embargo, tendría que empezar a leer la novela para entender la historia, el anonimato de los personajes, la ausencia de nombres, por qué a esta mujer se la denomina “la mujer del médico” y sobre todo, que esta mujer sería la gran protagonista de la historia. Que ésta sería una historia sobre la decadencia humana. Una distopía que pone de relieve la peor parte de las personas y la mejor. Lo que queda cuando se ha perdido todo: la vista, la libertad, la dignidad, el respeto. Y que, además, es una historia feminista en la que continuamente se utiliza un lenguaje inclusivo (estos hombres y mujeres), algo muy poco frecuente en la no ficción, y más tratándose ¡de 1995!

¿Qué más encontramos en esta novela?

Estructurada en párrafos muy largos y sin guiones (los diálogos se separan con comas), la historia sobre esta epidemia de ceguera por contagio es sumamente angustiosa y desesperada. Engancha del principio al final y, especialmente, se agradece que la figura que sobresale de entre todos los personajes, la guía, la líder, sea una mujer.

No es que Saramago la dote de una inteligencia o una fuerza o unas cualidades especiales. Es una mujer normal que, sin saber por qué, no se queda ciega como el resto de la población, lo que la forzará a asumir ciertos roles y tomar ciertas decisiones. Lo mágico de esta historia es, precisamente, que la protagonista no es una superheroína, sino una mujer que podría representar a cualquier mujer. Saramago ha puesto palabras por escrito a las acciones de millones de mujeres del mundo. Leyendo esta obra tomas conciencia de que la cuestión no es que las mujeres no hagan grandes cosas, sino que no se tiende a escribir sobre las cosas que hacen, o, si se escribe, se suele clasificar como “literatura para mujeres”.

Para terminar, sólo puedo deciros que esta novela ha sido una de las mejores que he leído jamás. Dura y cruel, pero necesaria, que no puedo sino recomendarla. Y también que hay algo así como una segunda parte que todavía no he leído, titulada Ensayo sobre la lucidez, y una película protagonizada por Julianne Moore, de quien soy muy fan, titulada Blindness (A ciegas), de la que os dejo el trailler:

Sandra Iglesias Rodríguez

Psicóloga y orientadora profesional de formación. Escritora de vocación. Madre y feminista a tiempo completo, bloguera en mis ratos libres. Aquí encontrarás información y debate sobre todo lo que tenga que ver con el mundo del empleo y con la igualdad de género.