Analiza tus posibilidades profesionales

Ya hemos hablado de lo importante que es, a la hora de gestionar nuestra carrera profesional, saber primero quiénes somos -qué es lo que nos gusta, lo que nos apasiona, lo que se nos da especialmente bien- y conocer el mercado laboral en el que nos movemos o, lo que es lo mismo, las aplicaciones prácticas que puede tener nuestra vocación. ¿En qué tipo de trabajo remunerado podemos convertir lo que nos apasiona?

Una tercera tarea, que realmente podría realizarse a la par que la segunda, es la búsqueda de alternativas y su análisis. Mientras investigamos y conocemos el mercado laboral podemos ir realizando nuestra lluvia de ideas, nuestro brainstorming, sin ponernos ningún tipo de límites. Esto es fundamental. Cuando estamos comenzando a construir un sueño no podemos delimitarlo. El análisis de dificultades, las realidades que chocarán con él y lo harán más o menos difícil, las analizaremos después. Ahora simplemente estamos soñando.

IMG_1633

Entonces: en ese mar de profesiones que he descubierto, ¿cuál sería la mía? ¿En cuál me sentiría plenamente realizad@? Y por plenamente realizad@, al menos yo, entiendo aquella en la que madrugar para ir a trabajar no supone un esfuerzo; donde te diviertes haciendo cada fase del proyecto (puede que unas más que otras, desde luego) y no tienes la impresión de estar trabajando, sino de estar jugando, de estar dedicándole tiempo a tu hobby.

Bien, volvamos a empezar: ¿cuál sería tu trabajo ideal? Tal vez lo tengas claro o tal vez se te ocurran varias opciones y todavía no sepas con cual quedarte. En ese caso tendrás que recurrir al método de aprendizaje más empleado: ¡el ensayo y error! Sí, tendrás que probar y descartar hasta decidir. Lo que, en un momento u otro, hemos hecho la mayoría. Lo tengas claro o no, escríbelas. Redáctalas, dales forma. Pero como decía antes, hazlo sin límites. Ya nos encargaremos después de analizar hasta qué punto son sueños inverosímiles (y rara vez lo son, simplemente necesitarán una mayor planificación y estrategia, y seguramente tiempo, para lograrlos).

Cuando tengas tu idea o ideas sobre la mesa, piensa, ¿parecen inalcanzables? Si es así, es porque todavía te queda un largo camino por recorrer. Ha llegado el momento de dejar de ver esas ideas como sueños y transformarlas en metas. Ahora tenemos dos puntos: uno, en el que hay una meta a alcanzar (más o menos lejana) y otro en el que estás tú. La distancia en el medio puede parecer insalvable pero no lo es, sólo hay que llenarla mediante submetas, subproyectos, es decir, metas más pequeñas que, sí siendo alcanzables, nos vayan acercando poco a poco a la meta final. Vamos, lo que viene siendo el pasito a pasito.

Despedazar una gran meta en otras más pequeñas te va a permitir:

  • Organizarte mejor.
  • Establecer los pasos a seguir, fijando un orden coherente en el actuar.
  • Aumentar las posibilidades de éxito.
  • Aumentar la autoestima al alcanzar cada submeta, lo que te animará a seguir adelante hacia la meta final, evitando que tires la toalla.

Espero que todos estos consejos te sirvan en la búsqueda de tu sueño. Recuerda que, si lo estás intentando, ya estás más cerca ?

Sandra Iglesias Rodríguez

Psicóloga y orientadora profesional de formación. Escritora de vocación. Madre y feminista a tiempo completo, bloguera en mis ratos libres. Aquí encontrarás información y debate sobre todo lo que tenga que ver con el mundo del empleo y con la igualdad de género.