Bedtime Stories (Más allá de los sueños)

Hace algunos días os hablaba de cómo los estereotipos de género construyen realidades diferentes para hombres y mujeres y señalaba que la familia, la escuela y los medios de comunicación son los principales responsables de su creación y mantenimiento. La publicidad, el cine, las series de televisión, incluso los cuentos infantiles, están repletos de historias en las que se presenta al hombre, generalmente protagonista, como una persona activa, luchadora y decidida, mientras que la mujer aparece caracterizada como un personaje dulce y dócil que necesita la ayuda del hombre para triunfar, para solucionar un problema, para ser rescatada de una situación desagradable o, simplemente, para ser feliz.

bedtime stories reseña

Bedtime Stories (Más allá de los sueños) es una comedia protagonizada por Adam Sandler en la que un técnico de mantenimiento de un hotel ha de hacerse cargo de sus sobrinos pequeños durante algunos días. Pronto descubre que las historias que les narra a los niños a la hora de dormir se convierten en realidad al día siguiente, por lo que trata de aprovecharlo para recuperar la dirección del hotel, que antiguamente pertenecía a su padre. Pues bien, esta película está cargada de estereotipos de género:

  • Los personajes masculinos desempeñan trabajos típicamente masculinos (técnico de mantenimiento, empresario, director de hotel, empleados de la construcción), mientras que los femeninos ocupan puestos típicamente femeninos (profesora, recepcionista, directora de escuela) o simplemente ejercen de «hijas de papá» y pasan el día conduciendo su Ferrari, acudiendo a fiestas y posando ante los paparazzi. Este último caso es el de la hija del dueño del hotel, cuya actividad ocupacional está totalmente ausente, limitándose a ser la prometida del director del hotel. Sólo en uno de los casos, la mujer desempeña un puesto típicamente masculino-y decisivo para el final feliz- en la Administración Pública: ¡el de alcaldesa! ¡Bravo por eso!
  • Los sobrinos del protagonista manifiestan gustos diferentes por las historias que les narra su tío. El niño le pide que les cuente historias de acción, mientras que la niña le pide historias románticas.
  • En uno de los cuentos los propios niños corrigen la historia que les están narrando, recalcando que el protagonista ha de ser un héroe que debe rescatar a la chica de una banda de malvados para quedarse con ella. Es decir, la chica no tiene otra función que ser el trofeo del chico. Pero, por supuesto, no puede ser una chica cualquiera: ha de ser la más hermosa de todas (traje de princesa incluido).

El problema de este tipo de películas (por cierto, una producción de Disney) es que refuerzan las diferencias de género que existen en la sociedad. Hay que tener en cuenta que no se trata de una sola película. Se trata de miles de películas, capítulos de series televisivas, anuncios publicitarios… en los que se repite el mismo mensaje: que el hombre y la mujer son diferentes, han de tener ocupaciones diferentes y comportarse de manera diferente, siempre de un modo acorde a los roles asignados.

Si queremos cambiar la realidad, debemos cambiar también su representación en los medios. ¡No más cuentos de princesas!

Sandra Iglesias Rodríguez

Psicóloga y orientadora profesional de formación. Escritora de vocación. Aquí encontrarás información y debate sobre todo lo que tenga que ver con el mundo del empleo y con la igualdad de género.

Sandra Iglesias
Psicóloga y orientadora profesional de formación. Escritora de vocación. Aquí encontrarás información y debate sobre todo lo que tenga que ver con el mundo del empleo y con la igualdad de género.
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